Tomar responsabilidad, el insight

Partí escribiendo esta columna, sin ánimos de publicar, en la víspera de la luna llena del 27 de febrero de 2021, días en los que me embarga la emoción y mi sensibilidad está a flor de piel, me enfoqué en una idea y sin darme cuenta nació este regalo que merece ser publicado.

Entre septiembre 2020 y febrero de 2021 hice un curso de Autoconocimiento y Meditación con Marcela Torres/Onkardeep Kaur, Maestra Espiritual de Sri Ammabhagavan, en Instagram @medita_en. Fue un proceso muy limpio en el que paso a paso fui reconectando con mis emociones, retomando el camino hacia mi equilibrio espiritual.

Las lecciones impartidas en cada clase parecían tan simples y sin ser complejas realmente eran muy profundas,  llegar a internalizarlas fue un esfuerzo conjunto de toda la clase, porque las consultas y experiencias de todos los que estábamos en ese camino, contribuyeron enormemente a que pudiésemos experimentar que el  sufrimiento iba cesando.

En este proceso fui observándome – la clave de todo esto – reconociendo en mí los paradigmas y creencias que mantenían mi vida estancada en ciertos aspectos y a partir de ahí comencé a trabajar en la búsqueda de nuevas ideas que emanaron desde lo más simple de la vida a lo más profundo e íntimo de mi sentir.

En pandemia, viviendo la cuarentena, con muchos desafíos familiares, laborales y personales, gracias a este trabajo de autoconocimiento los días de encierro y grandes responsabilidades que sentí a veces de un nivel de sacrificio sobrehumano, se transformaron en días de fortalezas y glorias.

A veces creo que la primera lección fue el insight para todo lo que vino después. “Toma responsabilidad y no culpes a otros”, pero ¿qué significaba eso? Para comprenderlo anoté en mi cuaderno por cada experiencia cotidiana que desequilibraba mi vida – lo que me tenía chata – y describí mis emociones y creencias acerca de ello. Lo más difícil fue escribir con libertad y absoluta honestidad mis emociones. Pero una vez que escribí, “odio que hagas eso”, “no lo soporto”, “me carga”, “me enoja”, “me entristece”, “me frustra”, entre otras muchas emociones, fui comprendiendo- y las siguientes clases así me lo corroboraron-, que solo de esa manera podía procesar y superar los estados de incomodidad que me embargaban, haciéndole frente a la emoción, lo que significaba vivir la emoción, sentirla para luego liberarse, para más adelante comprender además, que ni siquiera importaba la causa que la generó ni el por qué.

– ¿Loco no?

Yo que últimamente he vivido apagando incendios en modo piloto automático, sin dejar espacio para emociones, comprendí que vivir conscientemente la emoción de cada experiencia y además oportunamente nos permite liberarnos del dolor y las angustias que nos producen.

En la práctica, esto tiene que ver con los que sentimos respecto de los hechos, más que con el hecho mismo, si algo me molesta  es así, es mi emoción- obsérvala-, te está diciendo algo,  y vívela. Ya lo que viene después es paz, soluciones, ideas, creatividad, lo que te permitirá tomar una acción en lo concreto.  Por eso luego aprendimos “En lo interior pasivo, en lo exterior activo”. ¿Y dónde está lo pasivo? En observarte.

Como decía Marcela, para situaciones cotidianas, “si pasas un mal rato, aléjate, no dañes y siente, luego regresa en equilibrio“. A eso le agregaría, lo que me dijo la doctora Rosa Behar en Valparaíso, “toma palco y observa la situación desde la altura”. Pero ojo, no podrás hacerlo mientras no te hayas permitido vivir la emoción.

En los últimos años – antes de tomar el curso – viví experiencias de liberación emocional fuertes y muy profundas, claro que sin tener consciencia de ello ni de los beneficios que me generaron después. En palabras de Marcela, ya había experimentado el procesar la emoción.

Lo que pasó después en el curso, daría para un libro, pero conocí enseñanzas y experimenté a través de la meditación nuevas vivencias de liberación emocional, que me conectaron con la valoración y el agradecimiento por la vida.

Todas estas experiencias me ayudaron a comprender la importancia de tomar la responsabilidad de nuestras emociones, de vivirlas y procesarlas oportunamente, para no arrastrarlas, ni transferir ese dolor a nuestras familias.

Lo más curioso de este proceso, es que una vez que empecé a sanar emocionalmente, quería seguir sanando y ya no me importaba sentir, llorar o enojarme y reconocer el dolor, estaba total y absolutamente dispuesta, cuando antes estaba total y absolutamente negada a hacerlo.

A través de las meditaciones o “lloraciones” como les llamábamos en clases, muchos lográbamos conectarnos con nuestras emociones más profundas y escondidas, y en algún momento sentí tal equilibrio que llegué a preguntarme, ¿será que ya no queda más dolor en mi corazón? ¡Fue una experiencia total!

Con estas enseñanzas de la India, varias de las ideas y principios de vida que había acuñado hasta el momento se reforzaron, las enseñanzas católicas que me inculcó mi mamá, las creencias de mi papá en relación a Dios y sus manifestaciones a través de la naturaleza, las enseñanzas budistas que inicié con la lectura de Siddhartha de Hermann Hesse en los años 90, las lecturas y charlas de la iglesia de la Ciencia Cristiana que me comparten mis primas y sobrinas Yáñez con tanto cariño, las palabras del  ho´oponopono y las constelaciones familiares (lo siento, perdón, no sabía, gracias, te amo), las lecciones paganas de la vida y la sabiduría del alma que todo lo sabe, se fueron entrelazando armónicamente en mi cabeza dándole sentido incluso a enseñanzas espirituales de occidente que para mí hasta el momento no eran más que una frase o un refrán.

En este periodo de alta frecuencia y recepción de sabiduría ancestral experimenté cambios que mejoraron mi salud física, mental, emocional y relacional, lo que agradezco infinitamente y comprendí que quiero seguir creciendo en esta senda, compartiendo mis conocimientos y experiencias para beneficio de todos los que me acompañan en esta vida.

#Namasté/#Bendiciones/#Gracias/#GraciasTotales/

Fotografía de @medita_en.

Si te gustó esta columna dale like y comenta.

Entérate de mis próximas publicaciones, suscribiéndote a mi página PalomaGrandon con tu correo electrónico. Un abrazo!

4 comentarios sobre “Tomar responsabilidad, el insight

  • Muchas gracias por compartir este aprendizaje.
    Me hace mucho sentido lo que dices, como encontraste un poco de verdad en distintas enseñanzas y dentro de ti misma. Es algo que todas y todos deberíamos probar e incorporar a nuestras vidas para hacerlas más profundas y sabias.

    Le gusta a 1 persona

  • Maravilloso Paloma como has podido entrelazar todos los temas profundos que han ido haciendo “ruido” sentido en ti , que ya seas capaz de proyectarlo a quienes te conocen y ven cambios. Un Insight como el que hiciste , eleva tu consciencia , tu vida espiritual también la vida misma, lo cotidiano, lo bonito y triste de la vida en el plano en que estamos , hace que tengas un hermoso propósito para seguir adelante, por ti y por muchas personas a las que puedes ayudar, elevando consciencias, como también un crecimiento espiritual …viviéndo claramente más felices en “el aquí y el ahora ” Felicidades y muchas bendiciones Palomita !!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s